Acogida y Encuentro

Deseo - Búsqueda

 “Jesús le dice: Dame de beber”  (Jn 4, 7)

“Le dice la mujer: Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla”  (Jn 4, 15)

 

“El alma busca a Dios, como el aire caliente busca las alturas o los ríos corren hacia el mar. Y tiene dos poderes: el deseo de buscar y la capacidad de luchar para lograrlo.

 

El alma nunca pierde su camino, del mismo modo que el agua no corre montaña arriba. Por eso todas las almas alcanzarán a Dios, no importa cuanto tiempo se demoren.

 

La sal no pierde sus propiedades ni cuando se ha mezclado con las aguas de todos los océanos. El alma no pierde la horma de Dios: es eterna y algún día será saciada.

 

El alma jamás dejará de buscar a Dios. Cuando lo encuentre, descubrirá que también Él la estaba buscando”.

Kahlil Gibran (cristiano Maronita libanés)