Acogida y Encuentro

Mi pozo

 

“Le dice la mujer: "Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo”  (Jn 4, 11)

 

Dios tiene sed de nuestra agua, viene a buscar nuestra agua. El Señor está seducido por nuestra pobreza. quiere bajar a lo profundo de nuestro pozo, a lo más íntimo de nuestra alma; pero nunca fuerza ni violenta la entrada. Espera entrar en nosotros utilizando nuestro cubo. "Mi pozo": mi vida, mis ideas, mis míseras riquezas...  El Señor necesita nuestra cuerda, nuestro recipiente... para sacar de nuestro interior lo que nos renueve. El nos dará un agua pura, pero nos pide la conciencia del "no poder", "del no llegar".