Acogida y Encuentro

Misericordia

¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana? (porque los judíos no se tratan con samaritanos)” (Jn 4, 9)

San Agustín, en un dialogo literario con el Buen Ladrón le preguntará: ¿Cómo has hecho para reconocer a Jesús en un momento en el que todos le abandonan? ¿Cómo has hecho para confesarle Hijo de Dios? ¿Habías estudiado teología entre dos de tus robos? ¿Habías estudiado las profecías de Isaías, mientras que los especialistas y los doctores de la ley no comprendían nada?... El santo pone en boca del buen ladrón un respuesta contundente: No, yo no he estudiado las Escrituras, pero Jesús me ha mirado y en su mirada he comprendido todo.