SER CRISTIANO NO ES CUALQUIER COSA

 

ES EL QUE CREE: Un cristiano es el que tiene claro que su fe -regalada por Dios como un don precioso- surge en en lo más íntimo del alma. En las entrañas de un corazón traspasado por la presencia de Cristo.

Pero una fe inteligente como la de María, que pregunta ¿cómo podrá suceder lo que dices? (Lc 1, 34) al ángel que le anuncia que será madre del Salvador. Una fe inteligente que no pretende tener razones, pero que sí es razonable, cuando está acompañada con una vida, con un hacer, con la justicia y la honestidad. Nadie discute la fe de la Madre Teresa de Calcuta... pero no se puede olvidar que su hacer tan impresionante surge de la misma fe de una catequista de una parroquia que se esfuerzo por transmitir la vida cristiana a un grupo de chavales. Sí, un cristiano ES EL QUE HACE. El que aprieta el puño para ser coherente.

Y un cristiano ES EL QUE CELEBRA, el que ora y levanta sus manos a Dios para bendecirle, darle gracias y ponerse a sus pies con la humildad del servidor. El que Celebra la vida y la alegría de conocerle. El que celebra con su grupo o comunidad la bendición del ser llamados HIJOS DE DIOS.